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  • Santiago Restrepo

Felicidad, un nuevo enfoque (parte 2).

Por Javier Silva y Santiago Restrepo

Hábitos que nos facilitan ser más felices


Antes de empezar a hablar acerca de los hábitos que nos facilitan ser más felices es importante reiterar que la felicidad no es algo que alcanzamos o estamos buscando permanentemente, es algo que está dentro de nosotros, y depende de cada uno aceptarla y vivirla con entrega, disfrutando lo que soy, lo que tengo y lo que me rodea, y compartiéndolo con los demás.


En este sentido, los hábitos que nos facilitan ser más felices no son la receta perfecta para alcanzar la felicidad, sino posibles conductas que podemos adoptar que nos permiten conocernos mejor, estar en tranquilidad con nuestras acciones, aprender a vivir con los demás y abrazar las diferencias, tener los medios para seguir evolucionando y trascendiendo, y pertenecer a un universo moral que comparta nuestros principios y fomente el desarrollo de una sociedad que integre nuestra visión de SER.


Teniendo en cuenta lo anterior, se presentan una serie de hábitos que parten de las seis dimensiones para SER (Salud, Aprender, Servir, Ambiente, Dinero y Vivir) y de las cuatro dimensiones para la felicidad (Ser, Hacer, Tener y Pertenecer) a través de 25 aspectos:


Felicidad, un nuevo enfoque (parte 2)

Aspecto 1: Querer la vida.

Querer la vida es aprender a ser consiente de aquellas partes de la vida que disfrutamos más, como también, de aceptar y estar tranquilos con las otras partes que quizás no quisiéramos que pasaran. Es aprender a observar la vida con diferentes anteojos, y disfrutar el proceso.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Intenta recordar todas las mañanas 3 cosas positivas que te hayan sucedido a ti o a alguien cercano el día anterior. Enfócate en lo positivo.

  • Detente a apreciar algo que te rodea y disfruta de ello, como por ejemplo el atardecer, la brisa, la lluvia… y piensa lo maravilloso que es poder vivirlo.


Aspecto 2: Tener propósitos.

Los propósitos se constituyen como el eje principal de nuestros planes de vida personales y familiares, debido a que le brindan sentido a cada actividad y pequeño objetivo que nos planteamos todos los días.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Haz una lista de 5 grandes motivaciones que tienes en la vida, intenta que por lo menos alguna no sea acerca de ti ni de tus familiares y amigos, sino de algo más grande como la sociedad, el medio ambiente, el conocimiento o la vida. Será un gran inicio para ir consolidando tus propósitos. Intenta repetir este listado una vez al mes, y encuentra las diferencias que tengas entre las listas que vas realizando.


Aspecto 3: Vivir con confianza.

La principal forma de confianza que debemos tener es con uno mismo. Confiar en nuestros valores, capacidades y decisiones nos permite llevar una vida optimista y diligente. Debemos tener cuidado con nuestros juicios, pero aun así, debemos confiar en que podemos replantearlos de acuerdo a nuestros principios y la ética.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Analiza las pequeñas situaciones o cosas que fortalecieron tu confianza durante tu día. Escríbelas y vuelve a leerlas en la mañana del día siguiente. Repite esta acción hasta que sientas que empiezas consolidar un espacio y unas acciones que te brindan mayor seguridad y confianza en ti mismo. Recuerda no ser tan duro contigo, es un proceso del cuál irás aprendiendo, ten paciencia.


Aspecto 4: Crear tu suerte.

Los accidentes no existen y la suerte tampoco. La "suerte" es el resultado de cómo preparamos el camino para que las cosas se den. Nuestros hábitos son los principales responsables de incrementar o no las probabilidades de éxito que tenemos en diferentes aspectos de nuestra vida, y depende de nosotros decidir con cuales nos quedamos, con los virtuosos o los viciosos.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • No hay un hábito específico que te fortalezca crear tu propia suerte, depende de ti decidir cuales se alinean con tu propósito. Te recomendamos la lectura de ¿Qué es un hábito?

  • Ponte una meta sencilla de cumplir, pero que requiera de tu trabajo, dedicación y programación para lograrla, por ejemplo: hacer 300 lagartijas en un mes y definir tus brazos. Para ello puedes ponerte el objetivo de hacer 10 lagartijas diarias. Al final del mes, si tienes la constancia, dedicación y esfuerzo, habrás logrado esta meta. Así puedes entender mejor cómo alcanzamos resultados que queremos gracias a nuestro trabajo y dedicación.


Aspecto 5: Vivir la independencia.

Es aceptar que tenemos diferencias importantes con los demás, que somos únicos y que por esto podemos vivir de maneras diferentes que fomenten nuestro propio aprendizaje y libertad. La independencia de cada uno nunca debe sobreponerse a la de otro, y a esto se le llama respeto. José Saramago lo describe mejor al decir: "He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro".


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • El hábito del ahorro.

  • Cada semana, antes de iniciar tu jornada laboral semanal, cierra los ojos e intenta describir en tu cerebro cómo serán las actividades de tu semana. Revisa cuáles de estas actividades dependen de ti o de alguien más, y si es la segunda situación, pregúntate, cómo puedes hacer que dependan más de ti y menos de otros.


Aspecto 6: Ser diferente.

Vivir la independencia es aceptar las diferencias, pero en ocasiones terminamos haciendo lo mismo que los demás. Podemos actuar diferente y buscar que nuestras conductas tengan componentes que nos caractericen desde nuestro trabajo, formas de relacionarnos, expresarnos y ser consecuentes con nuestros propósitos. Diferenciarnos en nuestras conductas nos permitirá tener resultados diferentes, y quizás nos sorprendamos en nuestra autenticidad.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Una de las mejores maneras para empezar a hacer las cosas de manera diferente es contando con información que nos permita hacerlo. El hábito de la lectura es el principal camino para lograrlo, pues te entrega conocimientos que se pueden transformar con facilidad en ideas. Pero, si aún estás en el proceso de adquirir el hábito de la lectura y quieres empezar a tener resultados más rápidos (pero menos efectivos), puedes empezar a revisar narrativas y experiencias de tu pasado que creas que te han dejado un aprendizaje importante, y con ello, intenta combinar esta experiencia o narrativa con la situación que quieres que sea diferente, te sorprenderás con los resultados. Intenta realizar este ejercicio varias veces a la semana, debido a que requiere práctica empezar a tener los mejores resultados ¡No dudes de este hábito, te vas a sorprender!

  • Algo fácil es preguntar a las personas más cercanas (familia y amigos cercanos), qué es lo que ellos consideran es lo más representativo de ti como persona. Tú carácter, tu forma de ser, cómo abordas las cosas. Lo que sea más representativo es de los rasgos más propios de tu identidad. Esto deja huella en cada cosa que haces, en la manera como respondes a situaciones, en la forma como tratas a los demás. Es tan personal, que te hace diferente de las demás personas. Una vez tengas muy claro esto, puedes aplicarlo en todos los ámbitos, personales y profesionales, para que siempre que hagas algo, tenga tu sello propio.


Aspecto 7: Trabajar con pasión.

Cuando trabajamos con pasión dejamos de pensar en el trabajo como algo que debemos hacer y lo reemplazamos por algo que queremos y disfrutamos vivir. La pasión permite transformar las responsabilidades y funciones en retos y diversión.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:


Aspecto 8: Buscar lo positivo.

Kahneman D (2011), menciona a partir de sus múltiples estudios que ser positivos incrementa las probabilidades de éxito en las personas, y que si tuviera la posibilidad de brindar un gran regalo sería la capacidad de mantener un pensamiento positivo. Buscar lo positivo nos permite observar rasgos y características en los demás que fomentan nuestra creatividad, como también, nos impulsan a seguir actuando, a no detenernos ante las circunstancias.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Imagina pequeñas situaciones de tu semana que fueron negativas, que no te gustaron. Empieza por situaciones que no sean personales y que no tengan tanta importancia para tu vida, como "perdió el equipo de futbol que sigo" o "me quedó muy feo el almuerzo del martes"; ahora, imagina qué aspectos positivos salieron de esa situación, no digas en ningún momento que no hubo aspectos positivos, siempre los hay, incluso si son para alguien más (ejemplo: los que siguen al equipo rival que ganó están contentos); por último, intenta imaginar futuras situaciones en las que todo cambia, y las mismas situaciones se repiten de otra manera, y pregúntate ¿hay algo que pueda hacer para que se de diferente?, en caso que no, acepta la situación y disfruta el proceso, en caso que si, ¿Qué es lo que puedes hacer diferente?; repite esta acción todas las semanas.


Aspecto 9: Enfocarse en lo importante.

Más vale lo importante que lo urgente, o al menos esto nos menciona Covey S (1989), cuando dice que a partir de lo importante nos permitimos perseguir aquello que más significado tiene para nosotros y se relaciona con nuestros propósitos; nos permite clarificar nuestros valores y fortalecer nuestras relaciones.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Desarrolla el cuadro de clasificación de tus actividades propuesto por Covey S. A presentado a continuación.

Importante vs urgente

Una vez completado el cuadro, intenta escoger una o dos actividades del cuadrante (Importante - No urgente) y acomoda tu espacio para que puedas realizarlas con mayor facilidad. Asimismo, intenta eliminar por lo menos una actividad del cuadrante (No importante - No Urgente).


Aspecto 10: Aprender de la dificultad.

Tener dificultades hace parte de vivir, y la manera en cómo las asumimos marca una importante diferencia en nuestra capacidad de aprender de estas. Las dificultades fortalecen nuestra capacidad de gestionar nuestras emociones, y retan nuestra creatividad para encontrar nuevas conductas que nos favorezcan.


"Prefiero vivir nuevas dificultades a tener más de las mismas" Santiago Restrepo.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Una de las mejores maneras de aprender de las dificultades es reconociendo las dificultades que han tenido otros. Pídele a personas conocidas que te cuenten acerca de las dificultades que han tenido y cómo las han afrontado; imagina cómo las hubieras afrontado tú. Asimismo, fortalece el hábito de escuchar lo que te dicen, será un gran medio de aprendizaje.

  • No olvides que la reflexión es un proceso importante para lograr incluso mejores resultados que con el aprendizaje de las dificultades de los demás. La meditación puede ser un hábito que fortalezca en gran medida tu capacidad de reflexión.


Aspecto 11: Superar el dolor.

Superar el dolor es aprender a perdonarse a sí mismo, lo que implica aprender a hacer las paces con aquellas partes de nuestra vida que hubiésemos querido que sucedieran de una manera diferente (Alex H. S. Harris, Luskin F 2006). El dolor es personar, es propio, y por lo tanto el perdón también lo es; es un hábito que depende de nuestro presente, de como asumimos nuestras conductas ahora y no permitimos que dependan de nuestra narrativa del pasado. Para una mejor comprensión acerca de cómo superar el dolor y aprender a perdonar recomendamos las lecturas El hábito de perdonar (parte 1) y (parte 2).


Aspecto 12: Aprender a perdonar.

"Perdonar significa renunciar a toda esperanza de un mejor pasado, Luskin F (2020). Y tiene que ver con cada uno de nosotros de manera personal. Aprender a perdonar es un hábito y requiere de práctica constante. Perdonar también significa transformar nuestros pensamientos, conductas y emociones negativas hacia un transgresor por pensamientos, conductas y emociones positivas, Enright & Coyle (1998), significa entender y interiorizar que podemos tener el control de nuestro presente, de la manera que lo asumimos y le damos sentido y pertenencia. Al igual que con el aspecto 11, superar el dolor, recomendamos realizar la lectura de los textos: El hábito de perdonar (parte 1) y (parte 2).


Aspecto 13: Cuidar la salud.


Nuestra salud repercute directamente en nuestras capacidades físicas e intelectuales, y por lo tanto en nuestras probabilidades de éxito asociadas a nuestras conductas. Tener hábitos que fortalecen nuestra salud nos permite desarrollar hábitos que impulsan otras dimensiones en nuestra vida. Asimismo, una excelente salud nos permite gestionar mejor nuestras emociones y pensamientos.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:


Aspecto 14: Tener menos.

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir" Mark Twain. Tener menos nos permite aprender a valorar y poner mayor atención a lo que es verdaderamente útil y significativo. Los excesos nos restan tiempo y libertad, nos exige energía y atención, aumentan la complejidad de aquellas partes de nuestra vida que no la necesitan.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Todas las semanas intenta sacar de tu vida un objeto que no estés utilizando y ocupe un espacio en tu hogar. Puede ser una prenda de vestir, una carpeta con archivos viejos o un dispositivo que ya no se usa y ha perdido valor. Te darás cuenta que estarás retirando una carga de tu vida.


Aspecto 15: Tener afectos.

El afecto es el punto de unión de las mejores relaciones. Tener afectos significa aprender a apreciar y buscar el bienestar de otros con los que quieres compartir y establecer un vínculo. Tener afectos nos permite Pertenecer, a través de las emociones y actuar consecuentemente a nuestros valores.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Llama una vez al día a una persona (familiar o amigo) con la que hace rato no hablas. Así sea una llamada corta, ayudará a reestablecer tus relaciones y permitirá el fortalecimiento de amistades genuinas.


Aspecto 16: Tener vocación.

La vocación relacionada a los propósitos nos brinda motivación y guía. La vocación se constituye como tu fuente de crecimiento y desarrollo de tu trabajo. Cuando no tienes vocación, significa que tu motivación está en peligro, y que tu trabajo carece de significado y trascendencia.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Una vez al mes, realiza una corta lista con las principales actividades que realizaste en este tiempo. Después contesta a las siguientes preguntas: ¿Estas actividades se alinean con tu propósito de vida?, ¿Cómo podrían alinearse más?; ¿Disfrutaste realizarlas?, ¿Cómo te podrían motivar más?


Aspecto 17: Practicar la humildad.

"Eres humilde cuando conoces tus debilidades, las aceptas, las corriges y no haces alarde de tus fortalezas" Carlos Bernal. La humildad es la práctica de tener compasión contigo mismo, entender que eres un proceso que nunca llega a estar completo, es renunciar a la soberbia y el orgullo. "La humildad es una virtud tan práctica, que los hombres se figuran que debe ser un vicio" Gilbert Keith Chesterton.


A continuación, te recomendamos dos lecturas acerca de las virtudes y los vicios.


Aspecto 18: Tener integridad.

La integridad es el valor que antecede cada acción con ética. Para vivir con integridad se requiere de la compasión y la humildad, de anteponer los valores a los beneficios y de ser consecuente con tus principios personales. Cuando no se vive con ética se pierde libertad y se trasgrede nuestra integridad.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Una vez al mes, realiza una discusión en familia acerca de algún valor y cómo lo vivieron personalmente durante este tiempo. Formar hábitos de discusión te ayudará a fortalecer tus principios.


Aspecto 19: Jugar a ganar - ganar.

Cuando jugamos a ganar - ganar estamos buscando mantener el sentido de lo justo en nuestras vidas, y por lo mismo, somos consecuentes con nuestra integridad. Cuando perseguimos solo nuestro beneficio estamos deteriorando la confianza de los demás y debilitamos la unión y el sentido de pertenencia social.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Intenta recordar en cada negociación que realices que no se trata solo de ti, y que tu objetivo es mejorar la confianza entre las partes. Hazte la pregunta ¿Cómo puedo fortalecer esta relación? (no importa que no conozcan o pienses que no vas a volver a ver a esta persona), sigue asiéndote esta pregunta.


Aspecto 20: Saber decir No.

Saber decir no, te permite mantener tus acciones en dirección a lo importante y por lo tanto en tus propósitos. En ocasiones queremos complacer a los demás a costa de renunciar a tiempo y esfuerzo que son importantes para nuestro desarrollo personal. Decir no, no es es un acto egoísta, es una decisión que puedes tomar con base en tus prioridades.


Aspecto 21: Vivir con humor y alegría.

El humor es la manera de recordarnos que podemos no tomarnos tan enserio las cosas. Que somos un momento fugaz en la historia del universo y que podemos disfrutarlo con agrado y tranquilidad. La alegría es una emoción que podemos volver más frecuente con cada pequeña acción que realizamos en nuestro presente. La alegría depende de nuestra disposición que tenemos a dejarla entrar a nuestra vida. El humor sin alegría es un mal chiste.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Una vez al mes, intenta realizar una broma a alguien cercano, (siempre ten presente que el objetivo es que todas las personas involucradas la pasen bien, las bromas ofensivas o desagradables no funcionan). Pregúntate, qué hubieras hecho diferente para que saliera mejor, e intenta involucrar a otros en nuevas oportunidades.


Aspecto 22: Respetar al otro.

El respeto es quizás el valor más evidente, exigido y anhelado por toda forma de vida. Si no entregas respeto, no puedes tener integridad y por lo tanto pierdes libertad, alejándote de la felicidad. Si no recibes respeto, siempre puedes seguir siendo consecuente a tus principios y perdonar. Perdonar, no significa que no puedas exigir respeto para el futuro, reparación y justicia.


Aspecto 23: Practicar la generosidad.

"La pregunta más urgente y relevante en la vida es: ¿Qué estás haciendo por otros?" Martin Luther King.


La generosidad es entregar de aquello que tienes en abundancia, que es la amistad, la escucha, las palabras de apoyo y la compasión; como también, de aquello que no tienes en abundancia como lo material y tu tiempo, a cambio de ayudar a solucionar la necesidad de otros. Ser generoso es poner a disposición de los demás lo mejor de ti sin esperar recibir algo a cambio. Es comprender que el dolor de otros requiere de tu compasión.


Hábitos que te pueden servir para fortalecer este aspecto:

  • Una vez al mes, realiza conversaciones con familiares o amigos acerca de alguna causa social o ambiental que te mueva. Busca plantear acciones que apoyen la causa, e intenta que estas acciones sean en grupo.


Aspecto 24: Vivir la compasión.

La compasión es aprender a ponerte en los zapatos de los demás y hacer algo al respecto. La compasión no es una emoción, no es decir "pobre hombre", es una acción, requiere de tu mejor versión para actuar en consecuencia con tus principios ante las necesidades de los demás. No se puede ser compasivo sin ser generoso, ni se puede ser compasivo sin integridad.


Si deseas felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo. Dalai Lama.

Aspecto 25: Valorar las diferencias.

Valorar las diferencias significa repudiar toda forma de discriminación. Es aprender a convivir con respeto, armonía y diligencia con toda forma de vida que no es igual o similar a nosotros. Es dar espacio para el desarrollo de pensamientos con los que quizás no estamos de acuerdo o con los que no nos identificamos, es no irrumpir en la manera de actuar o de pensar de otros para que sean similares a uno. Es aprender a disfrutar de toda forma de diversidad.

La única forma de diferencia que debemos repudiar es aquella que atañe a transgredir la ética.

Para profundizar más en el tema, te recomendamos el texto El hábito de discriminar.



Aspecto 26: Ser consecuentes.

Ser consecuente es actuar acorde con los principios y valores que hemos interiorizado. Es mantenernos en dirección a nuestros propósitos sin transgredir la ética. Al ser consecuentes mantenemos nuestra integridad, y nos permite aprender a apreciar la vida propia y la de los demás.


También te recomendamos leer la publicación de Hombres Feministas.



Referencias

Bernal C. (2020). Felicidad y el sentido de la vida. Bogotá.


Alex H. S. Harris, Luskink. F (2006). Effects of a Group Forgiveness Intervention on Forgiveness, Perceived Stress, and Trait-Anger. JOURNAL OF CLINICAL PSYCHOLOGY, Vol. 62(6), 715–733.

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