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  • Santiago Restrepo

El fastidioso hábito de mentir, ¿Quiénes mienten más y por qué?


Mentir es un comportamiento que se encuentra presente todos los días y quizás cada segundo en nuestra sociedad. Atraviesa barreras sociales y se presenta con facilidad en ambientes laborales, familiares y cotidianos. La mentira, es una situación tan regular en la vida de las personas que día a día muchas de las conductas parten de la desconfianza.


En 2004 la revista Readers’ Digest publicó una encuesta a 2624 participantes que reportaron comportamientos deshonestos. Los resultados son aterradores, 18% de los encuestados mencionó haber mentido en su hoja de vida (CV) por lo menos una vez en su vida; y el 93% reportó haber mentido en el colegio o el trabajo como reportarse enfermo cuando no lo está, o inventar excusas para demorar entregas (Kalish, N. 2004 citado por Jacobsen, C 2018). Y ¿por qué se presentan este tipo de conductas?, ¿Qué representan para la sociedad?, ¿Quiénes tienden a mentir más?


¿Por qué las personas mienten?


En 1968, Gary Becker propuso que las personas mentían y hacían trampa como parte de sus dinámicas económicas personales y que se terminaban integrando a un gran modelo económico. Esta propuesta fue desarrollada con mayor detalle por el psicólogo Nisan (1991), argumentando que las personas requerían de cierto balance moral entre el comportamiento egoísta y el comportamiento moralmente obediente, en otras palabras, si una persona se comporta bien recientemente, el acto siguiente será nivelar la balanza y auto servirse a sí mismo a través de una acción "egoísta".


Continuando por esta línea de trabajo, Mazar et al. (2008) argumentó a través de un estudio que las decisiones personales se basaban en auto-conceptos e identidad ante los demás, en otras palabras, menciona que las personas son deshonestas porque consideran que pueden tener un mejor desempeño en sus acciones de esta manera.


Las personas que mienten lo hacen para recibir recompensas a cambio, pero si notan que empiezan a perder respaldo de otros por sus acciones, buscarán modificar su conducta a favor de las recompensas del nuevo ambiente.

Otras propuestas conducen a explicar que las personas mienten debido a la necesidad de justificar sus comportamientos. A través de la pre-justificación (antes de mentir) las personas pueden argumentar acciones deshonestas sin comprometer la visión moral de sí mismos; y desde la post-justificación (después de mentir), pueden aliviar experiencias desagradables o de no confort que ha experimentado previamente (Shalvi et al., 2015), como, por ejemplo, mentir después de haber vivido una experiencia de sentirse inferior ante otros socialmente.


¿Quiénes mienten más y por qué?, ¿Cómo podemos fomentar la honestidad?
El fastidioso hábito de mentir

¿Quiénes tienden a mentir más?


Varios estudios argumentan que los hombres tienden a mentir más que las mujeres, aunque de acuerdo con Ward and Beck (1990), las mujeres mienten con la misma frecuencia que los hombres pero con la diferencia que se excusan antes de mentir. Asimismo, se argumenta que los hombres mienten más que las mujeres para lograr ganancias personales Friesen and Gangadharan (2012), sin embargo, pareciera ser que los hombres tienden a ser más conscientes de su conducta deshonesta antes, durante y después de realizarla.


Por otra parte, también se encontró que las personas tienen a mentir más cuando se encuentran en una situación de desventaja. Por ejemplo, existe una tendencia a mentir más durante la presentación de exámenes de matemáticas cuando las personas tienen menores niveles de desempeño en los mismos Gino et al. (2013).


¿Qué escenarios y situaciones facilitan que las personas mientan más?


Uno de los escenarios que generan más influencia en las personas para desarrollar conductas deshonestas es la interacción social, en especial cuando las personas observan conductas deshonestas en otros. Esto puede alterar la visión moral sobre la acción deshonesta, es decir, pensar que no está del todo mal, como también, la percepción de favorabilidad debido al éxito logrado a través de la misma, en otras palabras, pensar que es fácil no ser descubierto en la mentira.


También, se ha observado que hay mayor tendencia a mentir por parte de personas que integran grupos sociales Gino et al. (2009). Se encontró que las personas mienten más cuando creen que la mentira va a beneficiar a su grupo social incluso si no los beneficia a ellos mismos Cadsby et al. (2016).


Por otra parte, las personas que se identifican y se señalan a si mismas como víctimas tienden a mentir con mayor frecuencia que las que no. Lo anterior, permite obtener recompensas como llamar más la atención de los demás, y en algunos casos, se obtengan recursos materiales o alguna forma de prestigio.


¿Cómo se puede promover la honestidad?


Lo fascinante de este tema está en que con pequeños cambios se pueden lograr grandes mejoras.


Evidencia sugiere que poner a las personas en una posición de ejemplo moral o predisposición para hacer las cosas bien reduce significativamente las acciones de deshonestidad. También, se comprobó que las personas que ponen su firma o certifican bajo su palabra la veracidad de lo que van a decir reduce las probabilidades de que mientan en la información entregada Shu and Gino (2012).


Otra investigación encontró que cuando las personas deben distorsionar (más) las mentiras, prefieren dejar de mentir. Esto puede ocurrir debido a la posible existencia de una cuota moral que las personas no están dispuestas a rebasar para obtener una recompensa determinada Hilbig and Hessler (2013).


Por último, uno de las mejores maneras de promover la honestidad es haciendo visible la deshonestidad de los otros. Las personas que mienten lo hacen para recibir recompensas a cambio, pero si notan que empiezan a perder respaldo de otros por sus acciones, buscarán modificar su conducta a favor de las recompensas del nuevo ambiente.


¿Qué perdemos cuando mentimos?


Cuando mentimos perdemos mucho más de lo que creemos. Para empezar, estamos permitiendo que una conducta moralmente no aceptada en la mayoría de comunidades y sociedades sea parte de nuestro actuar, y por lo mismo, se pueda convertir en el tiempo en un hábito que sea indeseado por otros, pero más importante, indeseado por nosotros mismos.


Al mentir, también estamos desarrollando un nuevo ciclo de desconfianza social. Por ejemplo, si mentimos en nuestra casa, a nuestra familia, estamos mostrando a otros a través del ejemplo que no somos dignos de confianza y que por lo tanto la conducta de los demás debe adaptarse para no caer en nuevas mentiras; esto mismo pasará en el trabajo, con los amigos, etc.


Finalmente,




Por: Santiago Restrepo Barrera.




Referencias


Cadsby, C.B., Du, N. and Song, F. (2016) In-group favoritism and moral decision-making. Journal of Economic Behavior & Organization 128: 59–71.


Friesen, L. and Gangadharan, L. (2013) Designing self-reporting regimes to encourage truth telling: An experimental study. Journal of Economic Behavior and Organization 94: 90–102.


Gino, F. and Pierce, L. (2009a) Dishonesty in the name of equity. Psychological Science 20(9): 1153–1160


Gino, F., Ayal, S. and Ariely, D. (2013a) Self-serving altruism? The lure of unethical actions that benefit others. Journal of Economic Behavior and Organization 93: 285–292


Hilbig, B.E. and Hessler, C.M. (2013) What lies beneath: How the distance between truth and lie drives dishonesty. Journal of Experimental Social Psychology 49(2): 263–266.


Jacobsen, C., Fosgaard, T. R., & Pascual-Ezama, D. (2018). Why Do We Lie? A Practical Guide to the Dishonesty Literature. Journal of Economic Surveys, 32(2), 357–387.


Kalish, N. (2004, January) How Honest Are You? Reader’s Digest, 114–119


Mazar, N., Amir, O. and Ariely, D. (2008) The dishonesty of honest people: A theory of self-concept maintenance. Journal of Marketing Research 45(6): 633–644.


Nisan, M. (1991) The moral balance model: Theory and research extending our understanding of moral choice and deviation. In W.M. Kurtine and J.L. Gewirtz (eds.), Handbook of Moral Behavior and Development, Vol. 3 (pp. 213–249). Hillsdale, NJ: Lawrence Erlbaum Associates, Inc


Ok E, Qian Y, Strejcek B y Aquino K (2020). Signaling Virtuous Victimhood as Indicators of Dark Triad Personalities. Journal of Personality and Social Psychology: Personality Processes and Individual Differences, American Psychological Association 2020, Vol. 2, No. 999, 000 ISSN: 0022-3514


Shalvi, S., Gino, F., Barkan, R. and Ayal, S. (2015). Self-serving justifications: Doing wrong and feeling moral. Current Directions in Psychological Science 24(2)


Shu, L.L. and Gino, F. (2012) Sweeping dishonesty under the rug: How unethical actions lead to forgetting of moral rules. Journal of Personality and Social Psychology 102(6): 1164–1177.


Ward, D.A. and Beck, W.L. (1990) Gender and dishonesty. The Journal of Social Psychology 130(3): 333–339.

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